Centro Psicológico SMC

En el Centro Psicológico SMC desarrollamos una metodología multidisciplinar para poder abordar la salud de cada persona de una forma integral y holística. Así, e tratamiento multidisciplinar ofrece a los pacientes un tratamiento completo y personalizado.
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Trastornos Emocionales

Trastornos Emocionales

ESTRÉS CRÓNICO.

El estrés es una de las viviencias mas comunes de nuestro tiempo. Suele surgir ante situaciones en las que las demandas externas o internas superan los recursos de la persona. Ante esta situación, el organismo se moviliza produciendo una serie de cambios orgánicos, entre ellos la liberación de cortisol. Cuando esta reacción es puntual, el proceso es adaptativo ya que ayuda a la persona a adaptarse a los cambios y demandas y reetablecer el equilibrio. Sin embargo, cuando el estado de activación se alarga en el tiempo, puede cronificarse provocando problemas orgánicos y psicológicos a la vez que puede afectar a una o varias áreas de la vida de la persona.

Así, entendemos como fundamental la intervención en los siguientes procesos:

Los signos mas comunes del estrés cronificado incluyen:

  • • A nivel emocional: Irritabilidad, enfado, ansiedad, inquietud, confusión, concentración disminuida, pérdida de intereses, apatía y depresión
  • • A nivel musuclar: dolores de cabeza tensionales, de espalda, de mandibula, y tirones musculares.
  • • A nivel orgánico: problemas estomacales como reflujo, flatulencia o diarrea, presion sanguínea elevada, aceleración del rítmo cardiaco, palpitaciones, mareos, problemas de la piel, manos y pies frios, sensación de ahogo y dolor de pecho, problemas autoinmunes.
  • • A nivel conductual: empeoramiento de los habitos de alimentación y sueño, tics nerviosos, bruxismo u otros problemas bucales, llanto descontrolado, aumento del consumo de sustancias o medicamentos.

En definitiva, cuando el estrés esta presente de forma continuada se produce un agotamiento físico y psicológico que causan gran malestar en la persona provocando ademas grandes limitaciones. Un ejemplo de estrés cronificado en el área laboral es el conocido síndrome burnout.

Por estas razones es muy importante aprender a manejar el estrés y utilizarlo como una herramienta a nuestro favor, evitando que se vuelva en nuestra contra. Para esto es importante realizar un proceso terapeutico que permita detectar el orígen de los factores estresantes, potenciar los recursos de la persona, y reorientar el comportamiento para adaptarse al entorno de forma saludable.

PROBLEMAS DE ADAPTACIÓN A UN ESTRESOR.

Su orígen radica en la falta de adaptación a uno o varios factores de estrés identificables, provocando síntomas emocionales y/o comportamentales que se desarrollan en los meses siguientes al inicio del estresor. Estos pueden incluir:

  • • Malestar intenso y persistente que no permite la correcta adaptación, solución o aceptación de la situación.
  • • Estados de ánimo depresivos y/o ansiosos en realción a la aparición y mantenimiento del estresor.

Vivimos en una sociedad que esta en constante cambio y exige de nosotros una adaptación continua a numerosas situaciones que en ocasiones, nos superan. Acostumbramos a vivir en una zona de seguridad y aparente control de la que en ocasiones querríamos poder no salir nunca, y sin embargo, eso no es posible. Por esta razón, y otras, aparece este malestar asociado al cambio. La terapia es una via de acercamiento a la realidad del cambio, acompañando a la persona durante el proceso, proporcionando la seguridad y estabilidad necesarias para una correcta adaptación.

TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO.

Se desarrolla trás haber estado expuesto a la muerte, a una lesión grave, a violencia, o cualquier otra experiencia traumática. También se puede desarrollar por haberse sentido amenazado de forma traumática, sin haber llegado a estar expuesto.

Consiste en la presencia de varias (sino todas) de las siguientes características, que aparecen despues del suceso traumático:

  • • Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del suceso.
  • • Sueños angustiosos recurrentes dónde el contenido o estado emocional esta relacionado con el suceso.
  • • Reacciones disociativas, que consisten en la pérdida de contacto con la realidad, actuando o sintiendose como si se repitiera el suceso traumático.
  • • Malestar psicológico y/o fisiológico intenso o duradero al exponerse a factores internos o externos que se parezcan o representen aspectos del suceso traumático.
  • • Evitación persistente de estímulos externos, recuerdos, pensamientos, y/o sentimientos asociados al suceso.
  • • Alteración significativa del estado de ánimo (estado de alerta aumentado, creencias negativas persistentes y exageradas, percepción distorsionada persistente de la causa o consecuencias del suceso, estado emocional negativo persistente, disminución de intereses, desapego, incapacidad de experimentar emociones positivas)

Como se ha descrito en las características, un síntoma central en el TEPT es la evitación de los recuerdos y estímulos asociados. Esto suele complicar la búsqueda de ayuda por miedo a tener que hablar del suceso y que el malestar empeore. Sin embargo es importante tener en mente que el objetivo principal y central de la terapia será la reducción del malestar de la persona y la adaptación a su vida con normalidad. Además el proceso de tratamiento es de mucha amabilidad y respeto del proceso de cada persona de manera que las heridas se vayan curando poco a poco. Finalmente la terapia proporciona un espacio de contención, seguridad y apoyo, factores fundamentales para el abordaje de los contenidos traumátios.

TRASTORNO POR DEPRESIÓN.

Los dos síntomas característicos de la depresión mayor son el estado de ánimo deprimido y la pérdida de interés o de placer. Estos síntomas no deben ser causados por una afectación médica, el consumo de sustancias, o la desadaptación a un estresor. En estos casos podría tratarse de una consecuencia fisiopatológica de un trastorno orgánico, de una adiccción, o de un trastorno adaptativo respectivamente.

Además de estos dos síntomas pueden existir los siguientes, que tienden a estar presentes durante casi todo el día, la mayoría de los días:

  • • Fatiga o périda de energía.
  • • Pérdida importante de peso sin hacer dieta, o aumento de peso
  • • Disminución o aumento de apetito.
  • • Insomnio (dificultad para conciliar el sueño) o hipersomnia (exceso de sueño).
  • • Agitación o enlentecimiento del movimiento.
  • • Sentimientos de inutilidad o culpabilidad excesiva.
  • • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • • Pensamientos de muerte y/o ideas suicidas sin un plan determinado o intentos previos.

Estos síntomas pueden aparecer en respuesta a una pérdida significativa, incluyendo sentimientos de tristeza intensa, rumiación acerca de la pérdida...etc. Aunque estos síntomas se consideran como parte del proceso normal del duelo, es importante tener en cuenta su duración e intensidad a lo largo del proceso. La ayuda y el apoyo durante un duelo puede facilitar la integración de la pérdida de una forma adaptativa y sana. Ver duelos crónicos.

Existen dos barreras principales que dificultan el inicio de un tratamiento en personas con depresión, el uso exclusivo de medicación y la fatiga y apatía.

La primera es la creencia de que exclusivamente con medicación la depresión se "cura", lo cual suele provocar la cronicidad de la depresión, y dependencia de la medicación. La medicación, al generar tolerancia, tiene menos efecto con el tiempo lo cual ocasiona que la persona dependa de la medicación y que cada vez necesite una dosis mayor que, a su vez, cada vez hace menos efecto. Por esto es altamente recomendable que se combine la medicación (en caso de ser necesaria), junto con un proceso terapéutico que determine las causas psicológicas de la depresión, y empodere a la persona a realizar los cambios necesarios para prevenir su desarrollo crónico y repetitivo. En muchos casos el uso de medicación es necesario y sin ella tampoco se podría realizar el proceso terapéutico.

La segunda dificultad son los síntomas de fatiga y apatía ya que se suelen tener pensamientos del estilo "no puedo hacer nada", "no tengo fuerzas", "cuando me encuentre mejor voy"...etc. Estos pensamientos no estan mas lejos de la realidad. El gran reto en el tratamiento de una depresión es hacer cosas aun sin tener ganas, aun sin tener fuerzas e ir sintiendose mejor poco a poco por realizar este esfuerzo. Rápidamente uno se da cuenta de esto acudiendo a un tratamiento, pero hay que darse la oportunidad. Aunque creas que no puedes hacerlo, si puedes, y nosotros podemos ayudarte a que descubras cómo.

TRATAMIENTOS DE ANSIEDAD.

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA. Hace referencia a la presencia de ansiedad y preocupación excesiva procedente de anticipación constante de sucesos que pueden ocurrir en el futuro, generando un malestar continuado. Esta preocupación constante tiende a ser muy complicada de manejar y controlar, invadiendo al individuo durante gran parte del día, en relación con diversis sucesos o actividades.

Este estado de activación continuo puede ir asociado a dificultades para concentrarse, fatiga, tensión muscular, irritabilidad, o problemas de sueño.

Es común que esta afectación pase desapercibida camuflada entre frases como "soy así", "si no me preocupo yo quién lo hará", "es mejor pensar mal por si acaso", "así estare preparado/a por si pasa algo" o que el entorno no le de importancia asumiendo que simplemente es una persona que se preocupa por todo. Desde aqui te decimos que eso no es así, el malestar es una señal de que algo no va bien, y pide que cambiemos aquello que estamos haciendo para mantenerlo. Por lo tanto, si te ves identificado/a con estas palabras, o conoces a alguien así, no lo ignores y pide mas información.

Existen dos barreras principales que dificultan el inicio de un tratamiento en personas con depresión, el uso exclusivo de medicación y la fatiga y apatía.

Esta alteración no debe estar asociada al consumo de sustancias ya que en ese caso se podría deber a un trastorno adictivo. Los síntomas tampoco deben estar siendo causados por una afección orgánica.

TRASTORNO DE PÁNICO. Este trastorno corresponde a la presencia de ataques de pánico imprevistos y recurrentes que pueden suceder desde un estado de ansiedad o de calma. Un ataque de pánico es la aparición inesperada de miedo o malestar intenso, que alcanza su máxima expresión en cuestión de minutos, produciendo algunos o todos los síntomas fisiológicos siguientes:

  • • Palpitaciones y aceleración de la frecuencia cardiaca que puede ir acompañado de dolor o molestias en el tórax
  • • Sensación de dificultad para respirar o asfixia, acompañado de sensación de ahogo
  • • Nauseas, sensación de mareo, aturdimiento o desmayo
  • • Sensación de entumecimiento o hormigueo en las extremidades
  • • Temblores y/o escalofríos
  • • Sudoración

Durante un ataque de pánico, además de estas sensaciones físicas, suele existir mucho miedo a perder el control, a "volverse loco" e incluso a morir. Se pueden producir también sensaciones de irrealidad o de separación del cuerpo.

Después del episodio de pánico tiende a permanecer una preocupación relativamente continuada de que se produzca otro ataque y de sus consecuencias. Esto suele ir acompañado de cambios en la conducta para evitar situaciones o sensaciones que uno pueda pensar que le pongan en riesgo de tener un ataque de pánico. Estos cambios van limitando a la persona cada vez más, ya que se asocian los ataques de pánico a numerosos estímulos como por ejemplo a lugares (restaurantes, parques, metro, oficina...etc), a personas (familiares, pareja, amigos...etc) o a actividades (deporte, cine, teatro, conciertos...etc). Esto ocasiona en muchas ocasiones la pérdida de aficiones, de relaciones y bajas laborales que se cronifican en el tiempo.

Es importante acudir a tratamiento lo antes posible para evitar que esta espiral de consecuencias negativas empeore la salud física y mental de la persona que sufre los ataques de pánico.

FOBIA SOCIAL. Se caracteriza por un miedo intenso a una o mas situaciones sociales en las que la persona esta expuesta a la evaluación de otros. Existe un miedo intenso de comportarse de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad, que puedan causar una valoración negativa de los demás.

Debido a estos síntomas las situaciones sociales tienden a evitarse y a vivirse con mucha ansiedad y rechazo. Esta es una de las principales razones por la cual personas con fobia social son reacias a ponerse en tratamiento, ya que implica una aparente evaluación y exposición social. Sin embargo la terapia ofrece un espacio completamente seguro, y libre de juicios, para que poco a poco se puedan explorar estos síntomas e ir permitiendo que la persona se vaya liberando de las cargas que le mantienen encadenado al miedo. Aunque tengas muchas resistencias, no pierdes nada por preguntar.

AGORAFOBIA. Existe cuando la persona tiene miedo o ansiedad intensa de exponerse a sitios como el transporte público, estar en espacios abiertos, en espacios cerrados, estar en medio de una multitud o estar fuera de casa solo/a. Este miedo o ansiedad se desarrolla por pensar que, si aparecen síntomas de ansiedad u otros síntomas incapacitantes o embarazosos, no se podrá escapar o disponer de ayuda en estos contextos.

Por esta razón las situaciones agorafóbicas se evitan activamente y se suele requerir el acompañamiento de una persona, lo cual limita mucho al individuo y al entorno cercano.

La agorafobia se puede confundir facilmente con otros trastornos de ansiedad ya que puede aparecer en respuesta a un evento traumático, solo en contextos sociales o en contextos dónde este presente un elemento fóbico específico, entre otros. En estos casos hablariamos de rasgos de estrés postrumático, de fobia social, o de fobia específica.

En estos casos la mayor limitación para acudir a un tratamiento es el miedo, ya que solo pensar en salir de casa, acudir a una consulta desconocida, en un ambiente desconocido, tiende a generar mucha ansiedad. Por suerte en la actualidad se cuentan con alternativas tecnológicas que pueden facilitar la transición de una persona con agorafobia como puede ser la utilización de comunicación a distancia. Por esta razón, aunque tu no veas salidas, déjanos que te ayudemos a crearlas.

FOBIAS ESPECÍFICAS. Hace referencia a la experiencia de miedo o ansiedad intensa hacia un objeto o situación específica como puede ser volar, las alturas, los animales, las inyecciones, ver sangre...etc. El estímulo fóbico siempre genera ansiedad incluso, en muchas ocasiones, sin la necesidad del estímulo visual, ya que sólo con el pensamiento o la imaginación del estímulo se despierta el miedo y la ansiedad. Además estas sensaciones son desproporcionadas al peligro real que plantea el objeto o situación específica, teniendo en cuenta el contexto sociocultural, y reconociendo la subjetividad de la percepción de riesgo.

Una vez más, es fácil confundir esta categoría con otras dentro de los trastornos de ansiedad, por lo tanto solo hara referencia a aquellos estímulos que no esten relacionados con síntomas de pánico, obsesiones, situaciones sociales..etc.

Tiende a ser común el rechazo a acudir a tratamiento ya que existe una gran evitación a afrontar, aunque solo sea a través del lenguaje, el estímulo temido. Por esta razón el tratamiento consta de un proceso lento, ajustado al ritmo de la persona, para minimizar al máximo la vivencia de miedo que tanto malestar genera. De esta manera la persona podra ir enfrentandose muy poco a poco a aquello que le limita, liberandose así no sólo de la carga que genera el miedo sino de la sensación de encarcelamiento que acaba generando con el tiempo este trastorno. No pasa nada por tener dudas, y si quieres podemos intentar aclarártelas.

TRASTORNOS ADICTIVOS. Nadie decide ser adicto / Un adicto no controla / La única solución es un tratamiento eficaz. En la sociedad cada vez se trabaja mas por la inmediatez, lo que requiera poco esfuerzo, y lo que maximice el placer...en definitiva, estamos creando sociedades con mayor riesgo de adicción. Esto se ve reflejado en el creciente problema de dependencias cada vez mas variadas.

Cada vez se comienza mas temprano el consumo de sustancias y el uso de ciertas tecnologías como el teléfono, videojuegos, y tablets. Esto es problemático ya que los niños y adolescentes aprenden a estimularse muy rápido con muy poco esfuerzo, a comunicarse sin necesidad de enfrentarse cara a cara, a desconectar de problemas y emociones en realidades paralelos, o de crearse identidades falsas que favorezcan su adaptación e inclusión. Todo esto sin que se haya terminado el proceso madurativo a nivel cerebral ni de personalidad, lo cual supone un riesgo muy grande para desarrollar una adicción.

Una dependencia puede desarrollarse hacia cualquier sustancia, actividad o persona que genere, inicialmente, placer, y que cubra ciertas necesidades y carencias.

El desarrollo de una adicción, sea a una sustancia o no, sigue las siguientes fases:

  • 1. Los primeros contactos con la sustancia /actividad/persona generan un aprendizaje inicial, a menudo inconsciente, de los effectos que provoca. Cuando se genera una descarga de placer a nivel cerebral, y esta es mayor a las posibles consecuencias negativas vividas, se registra como una experiencia positiva y por lo tanto querremos repetirlo en el futuro. A menudo los primeros contactos no causan consecuencias negativas suficientemente grandes para provocar en el individuo un rechazo, aunque puede pasar. Por ejemplo, en el consumo de sustancias, hay a personas que los primeros consumos le generan consecuencias negativas como nauseas, vómitos, dolores de cabeza, malestar gastrico...etc, y estas pueden causar un rechazo en la persona o puede que para la persona la vivencia positiva sea mucho mas fuerte y por lo tanto se repita el consumo.

  • 2. El consumo se repite y se refuerzan los aprendizajes de la primera fase. Poco a poco la persona se habitua a conseguir el refuerzo positivo a través de la sustancia /actividad / persona, y se dejan de buscar alternativas para cubrir esas necesidades o carencias, ya que la alternativa vivida es la más rápida, cómoda y fácil.

  • 3. De forma gradual se va produciendo una generalización del consumo, usándose para cubrir mas necesidades y carencias, por lo que la persona es cada vez mas dependiente a la sustancia /actividad/persona. Además es común que se empiece a establecer la negación del problema, característica común de una adicción, por lo que el consumo se ve "protegido" y la dependencia continua su desarrollo.
  • 4. Con el tiempo, cada vez se utiliza más la sustancia /actividad/persona para conseguir las sensaciones positivas a nivel quimico y de bienestar emocional. Este es el proceso de tolerancia, por el cual la persona para conseguir la misma sensación positiva tiene que aumentar el consumo, la dedicación a la actividad, o a la persona. En esta fase se busca mantener el nivel de placer a pesar de que este es cada vez menor, y cada vez cuesta mas llegar a él. Además de aumentar la cantidad, tambien se realizan variaciones en la actividad para buscar mayor estimulación.

  • 5. Desde la fase 2. van aumentando poco a poco las consecuencias negativas que al principio son casi imperceptibles. La persona no avanza en áreas de su vida por la falta de busqueda de alternativas, y el protagonismo que comienza a obtener la sustancia /actividad/persona. Este proceso puede desarrollarse en meses o años, por lo que es complicado de detectar los cambios, y a menudo hasta que el problema no es ya bastante grave, no se reacciona ante las consecuencias negativas. En algun momento de este proceso o bien la persona se da cuenta de que tiene un problema con la sustancia /actividad/persona, o es el entorno el que reacciona ante ello. Cuando esto ocurre es habitual que ya no haya control sobre la sustancia /actividad/persona, y por eso es muy dificil parar o cambiar si no es con ayuda de una terapia.

Estas fases de desarrollo ocurren en paralelo al desarrollo de la personalidad adicta, por la cual la persona va cambiando desde que se empieza a establecer la dependencia. Estos cambios en la personalidad dificultan el darse cuenta del problema, y la interacción con el entorno en diferentes áreas. Pueden incluir: irritabilidad, agresividad, mentiras, engaño, manipulación, ocultación, impulsividad, falta de tolerancia a la frustración, alteraciones bruscas en el estado de ánimo...etc. Por todo esto, llegados a este momento la mejor forma de ayudar a una persona con una dependencia es motivarle y conducirle hacia la ayuda terapeutica. Aunque la persona con una dependencia no quiera acudir a una terapia, es importante que la familia, pareja, amigo, o quien sea que este interesado en ayudar a esa persona tambien pida ayuda, ya que el tratamiento tambien puede ir orientado hacia conseguir que una persona con una dependencia acuda a terapia.

Como hemos venido describiendo, las dependencias pueden ser muy variadas. Se podrían clasificar en:

  • • Dependencias a Sustancias: Son aquellas que se establecen a alguna sustancia, sea cual sea. Las mas comunes son al alcohol, hachis, y cocaína. Es común que se combinen entre sí, ya que cada sustancia se utiliza inicialmente con una finalidad, y en la fase de generalización se abren puertas a otras sustancias o comportamientos con la finalidad de estimular las sensaciones. Además entrarían en esta categoría la dependencia a los ansiolíticos, antidepresivos u otros medicamentos. También es habitual el consumo de tabaco, aunque tiene un desarrollo diferente, ya que a menudo las personas consumidoras de tabaco son conscientes del problema, y puede que no ocasione tantas consecuencias negativas fuera del ámbito de la salud.

  • • Dependencias Conductuales: Se refieren a dependencias hacia comportamientos como son el juego de azar, videojuegos, el uso del móvil, el uso de internet, las compras, el sexo, el deporte, el trabajo, y la comida. Cada una de estas dependencias tiene sus peculiaridades, lo cual es considerado a la hora de adaptar el tratamiento. A menudo las dependencias conductuales pasan desapercibidas ya que las conductas estan integradas en la sociedad como conductas "normales" e incluso necesarias como son el sexo y la comida. La adicción se va estableciendo según el desarrollo explicado anteriormente y existe una gran ocultación de la conducta hasta que pasado un tiempo (pueden ser meses o años), se destapa el problema, normalmente con ayuda de familiares, pareja o amigos, o a raiz de un suceso de gran impacto para la persona con una adicción.

  • • Dependencias Emocionales: Estas se generan hacia personas, estableciendo una relación "toxica" que no permite a ninguna de las partes desarrollarse con normalidad. Impide un intercambio saludable emocional, lo cual desencadena en numerosos problemas y sin embargo, existe una gran necesidad hacia la pareja. A menudo puede parecer una cárcel ya que las personas no estan bien en la relación pero no se puede disolver la relación debido a la dependencia. Si se disuelve, la persona enseguida debera encontrar a otra persona que cubra sus necesidades sin importar la atracción, la similitud de gustos e intereses o la síntonía emocional.