Autoestima basada en el logro y en la autoevaluación y alternativas más saludables basada en la autocompasión

Tradicionalmente la autoestima se ha planteado de manera errónea, como una autoevaluación. Para tener buena autoestima, se plantea un balance entre la parte de uno mismo que nos gusta y que es positiva, y aquella que no nos gusta y nos genera malestar, obteniendo un resultado donde pesa más lo primero. En otras palabras, se plantea que tener buena autoestima es tener una autoevaluación positiva de nosotros mismos. Lo que nos gusta de nosotros y lo que se nos da bien debe tener un peso mayor para tener una buena autoestima

Sin embargo, Crocker y Park (2004) demuestran que esta constante autoevaluación genera una gran inseguridad y ansiedad. A fin de cuentas, a nadie le gusta estar constantemente a examen y, que tras ese examen, seamos más o menos válidos.

Además, poner únicamente el foco en aquello que sí nos gusta de nosotros mismos, dificulta enormemente que podamos cambiar aquello que nos genera malestar. Es complicado generar cambios sobre algo que no se conoce.

Desde la autoestima basada en el logro, se considera que uno vale, más o menos, dependiendo de sus logros. Se interioriza el mensaje de que en función de cómo de buenos somos nos tenemos que querer. A su vez, esto fomenta una mayor exigencia con uno mismo y además, una gran comparación con los demás. Esa exigencia se basa en la idea de ser perfectos, pues entonces, valdremos más ya que podremos tener una mejor autoevaluación

Sabiendo que autoestima significa amor hacia nosotros mismos, resulta interesante asemejarlo a cómo amamos a los demás. Si queremos a una persona por sus logros, estamos siendo interesados ¿Por qué querernos a nosotros iba a ser diferente a cómo queremos a los demás? La aceptación incondicional es el elemento central de la autoestima basada en la compasión. Soy capaz de mirar todo mi ser, tanto la parte que funciona como lo que no me gusta, aceptándolo y acogiéndolo, en lugar de repudiarlo.

Abraham Maslow propone una autoestima basada en la congruencia y realización personal, siendo fieles a nosotros mismos, dándonos lo que necesitamos y alejada de una autoestima basada en objetivos y logros para aumentar nuestra autovalía.

Amar la parte de nosotros que funciona es muy fácil, lo difícil es amar a la parte asustada, que no lo pasa bien y precisamente por eso, esa parte es la que más te necesita. Ese es el pilar para una buena autoestima.

¿Sueles atender aquellos aspectos que no te gustan de ti mismo?

¿Qué te genera mirar aquello que no te gusta de ti mismo?

¿Tiendes a mostrar a los demás únicamente lo que te gusta de ti mismo?

Alejandro Almandoz

Maslow, A. H. (1973). Dominance, self-esteem, self-actualization: Germinal papers of AH Maslow. Monterey, CA: Brooks.

Crocker, J. y Park, LE (2004). La costosa búsqueda de la autoestima. Boletín psicológico , 130 (3), 392.

Neff, K. (2012). Sé amable contigo mismo. El arte de la flacidez hacia uno mismo .