Presión social y ansiedad

Por Anet Diner

 

La presión social es la influencia que ejercen otras personas sobre tus valores, actitudes, pensamientos e incluso comportamientos. Nos puede llevar a tomar decisiones poco acertadas, y a realizar actividades con las que en verdad no nos sentimos cómodos.

La presión social es la incapacidad para mantener tu criterio ante la presión de otras personas. Eso no quiere decir que no podamos seguir consejos, y considerar un comportamiento sugerido, pero cuando cedemos frecuentemente entonces hay un problema de fondo.

Cuando cedemos constantemente ante está presión esto se puede deber a: autoestima baja, sentimientos de inferioridad, falta de personalidad o de seguridad en ti mismo e incluso pensamientos negativos hacia ti mismo.

Esto nos puede causar emociones como tristeza o enojo por no ser aceptado por círculos sociales,  pero sobre todo puede aumentar nuestra ansiedad.

Entre las causas más comunes pueden ser el evitar sentirnos rechazados, también miedo a sufrir de algún abuso y como decíamos, la inseguridad y ansiedad por pertenecer a un grupo social es otra de las causas. Esto puede ocurrir porque sientas poco afecto en el núcleo familiar.

Las redes sociales hoy en día son la vía más usada para vender, informar, divulgar noticias, mostrarse, generar audiencia, conocer gente y en general contactar con el mundo. Lo que por un lado tiene sus consecuencias positivas, también las tiene negativas. La red está llena de estereotipos, donde solo se muestra lo que se “quiere conseguir” y en el mundo de los influencers, la presión en estos medios tanto interna como externa es tremendamente grande (opiniones sociales, divulgación de información personal y profesional continua, etc.).

Los influencers están expuestos continuamente a exigencias del entorno y propias para cumplir las expectativas que se esperan de ellos, y si no lo hacen, se exponen a presiones negativas muy altas (comentarios y mensajes constantes, distorsión de su imagen, ciberacoso, haters,), recordándoles continuamente a cada momento del día lo que se espera de ellos. Sin duda, las redes magnifican de manera muy importante la “presión social”.

El tratar de cumplir con estas estándares y exigencias genera presión social y mucha ansiedad, compararnos contantemente y no mirar hacia nosotros y valorar nuestras propias características y virtudes. Ya se habla del Síndrome FOMO (del inglés fear of missing out), como miedo a perderse algo. El estrés de estar al día para poder hablar de lo mismo.

La presión social para ser una buen trabajador, ser perfecto, desemboca en una autoexigencia constante. La sociedad nos lo impone El hecho de reconocer esa ansiedad antes nos lleva a afrontar nuestros problemas: pasar por terapia es muy duro.

Existen estrategias que pueden ayudarte para superar las inseguridades y otras causas que te exponen a ceder frente a la presión social, por ejemplo, evitar los pensamientos negativos, trabajar en tu propio potencial,  aprender a decir que no, reforzar el criterio propio vencer creencias limitantes. Para ello hay que reforzar la autoestima, los valores personales, tener asertividad, evitar los pensamientos negativos y anticipatorios que generan ansiedad, eliminar las creencias irracionales y limitantes y aprender habilidades de comunicación asertiva para respetarte a ti, entre otras cosas.

 

Con la ayuda de un psicólogo puedes descubrir y aplicar estas estrategias que te permitan desarrollar habilidades sociales y de esa manera reducirás la presión social y la ansiedad.