Pros y Contras de la ansiedad

PROS Y CONTRAS DE LA ANSIEDAD

La ansiedad es una emoción derivada del miedo que aparece en situaciones en las que anticipamos una amenaza, para que podamos prevenirla y ponernos a salvo antes de que ésta se materialice. Como todas las emociones, tiene su lugar y su función en nuestra vida, nos aporta información sobre lo que estamos viviendo y forma parte del repertorio emocional normal de cualquier persona.

La ansiedad permite que podamos anticipar peligros, prevenirlos, actuar para evitarlos y no tener que enfrentarnos a esa situación. Nos permite adelantarnos a los acontecimientos y poner en marcha estrategias que nos faciliten desenvolvernos en el día a día. Nos predispone a la acción y nos aporta determinación y energía para llevar a cabo nuestros planes. Por ejemplo, si nos estamos preparando para un examen, la ansiedad es muy útil porque nos avisa de que es posible que suspendamos si no estudiamos, nos empuja a ponernos en marcha a pesar de la pereza y nos activa para que podamos memorizar los contenidos. Si no fuese por la ansiedad, es posible que no le diésemos suficiente importancia a ese examen para estudiar, que nos pesase más la pereza que nuestras ganas de estudiar o que no fuésemos capaces de anticipar las consecuencias negativas de no prepararnos para hacerlo.

Hoy en día, la ansiedad parece ser sinónimo de malestar y no pensamos en que sea algo que experimentamos, sino que sufrimos. Vemos todo tipo de consejos y cursos para hacerla desaparecer. Se plantea entonces la siguiente cuestión: si es la ansiedad una emoción más, ¿por qué tenemos esta visión de ella? ¿es positiva o negativa? ¿Qué debemos hacer cuando aparece?

Como todas las emociones, la ansiedad cumple una función en nuestras vidas, nos aporta información y no es negativa en sí misma, sino que favorece nuestra supervivencia. La cuestión no es que la ansiedad sea un problema en sí, sino la frecuencia, intensidad y duración con la que la experimentamos. En ocasiones,  acaba siendo la respuesta emocional más habitual de la persona, e incluso puede acabar por convertirse en el estado base de nuestro día a día.

Cuando vivimos en un estado permanente de alerta y nuestro cuerpo se acostumbra a funcionar en la vida diaria como si estuviese afrontando el mayor de los peligros es cuando la ansiedad ha pasado de ser adaptativa a convertirse en un problema. Es entonces cuando empezamos a sentir que no llegamos a todo, que cada pequeña cosa es un problema enorme que no sabemos gestionar, que en cualquier momento puede ocurrir algo terrible, que hemos dejado de vivir para pasar a sobrevivir, que siempre estamos cansados y que cada día es una batalla. Si vivimos con ansiedad, vivimos en modo supervivencia, como si en cualquier momento fuésemos a sufrir un ataque que tenemos que anticipar. Es lógico entonces que estemos exhaustos y que tengamos una visión tan amenazadora del mundo, al fin y al cabo estamos constantemente bajo ataque a nivel emocional.

Si la ansiedad se ha convertido en nuestra enemiga, no solo sufrimos la desagradable sensación de experimentarla de manera constante, sino que perdemos todas las ventajas que tiene vivirla de manera adaptativa, que nos proporciona un sistema de alarma ante situaciones que pueden ser peligrosos y un chute de energía para gestionar algo con urgencia. Debemos entonces reajustar la evaluación que hacemos de las situaciones en las que nos encontramos para discriminar las que son peligrosas y urgentes de las que no lo son, para así poder reubicar la ansiedad dentro de nuestro abanico de emociones y devolverle su función original. Al fin y al cabo, nuestras emociones forman parte de quiénes somos y podemos trabajar en ellas de la misma manera que trabajamos en otros aspectos de nosotros para desarrollarnos como personas, para que nunca supongan un lastre o una cárcel, sino que siempre nos ayuden a desenvolvernos y relacionarnos con el mundo.

Lucía Beltrán de Casso

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN:

¿Cómo te relacionas con tu ansiedad?

¿Crees que la ansiedad te resulta útil?

¿Piensas que tú  ansiedad es adaptativa?

¿Cuáles crees que son las causas más habituales de tu ansiedad?