Recursos para identificar la ansiedad

Recursos para identificar la ansiedad

Por: Anet Diner

Si te preocupan demasiado los problemas del día a día sin ningún motivo aparente, si estas siempre esperando que ocurra un desastre o te preocupan demasiado cosas como la salud, el dinero, la familia, el trabajo o la escuela, puede sr que sufras de ansiedad.

Para encontrar una solución a la ansiedad, una cosa importante es identificar los síntomas:

  • Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
  • Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Respiración acelerada (hiperventilación)
  • Sudoración
  • Temblores
  • Sensación de debilidad o cansancio
  • Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Problemas gastrointestinales
  • Tener dificultad para controlar las preocupaciones
  • Necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad

Ciertos niveles de ansiedad son normales, sobre todo en estos tiempos acelerados, inciertos y con muchos cambios. Pero es importante que identifiques cuando estos niveles te están sobrepasando: Por ejemplo si sientes que te estás preocupando demasiado y que esto interfiere en tu trabajo, tus relaciones y otros aspectos de tu vida o si sientes como si su vida diaria estuviera en un estado constante de preocupación, miedo y pavor.

También puedes identificar la ansiedad por los síntomas físicos que, generalmente, dificultan tu funcionamiento e interfieren en tu vida diaria, como dolor, fatiga o dificultad para respirar.

A continuación me gustaría abordar algunos de los síntomas más detenidamente:

Preocupación excesiva. Me refiero a una preocupación desproporcionada en relación a los eventos que la desencadenan y más bien nos pasa suele en situaciones normales y cotidianas. Está preocupación excesiva está presente la mayoría de los días y nos resulta muy difícil de controlar. Aparece intrusivamente y nos hace muy difícil concentrarnos y realizar nuestras tareas diarias o disfrutar de nuestro tiempo libre.

Intranquilidad. Está característica la solemos describir como que nos sentimos nerviosos e incomodos y tenemos la necesidad de movernos constantemente. Está sensación también está presente la mayoría de los días y puede ser una de las señales que te ayuden a identificar que te está sobrepasando la ansiedad.

 

Agitación. Aquí habla nuestro sistema nervioso simpático: tenemos el pulso acelerado, nos sudan las palmas de las manos o nos tiemblan y tenemos la boca seca. Esto es porque nuestro cerebro tiene la precepción de que hay un peligro y comienza a preparar nuestro cuerpo para que pueda reaccionar ante está amenaza. También hay más sangre en nuestros músculos en caso de que los necesitemos para pelear o huir, se agudizan nuestros sentidos y aumenta nuestro ritmo cardiaco.

Todos estos efectos serían muy útiles en el caso de una verdadera amenaza, pero cuando sentimos ansiedad pueden resultar cansados y debilitantes, además de conseguir que no podamos reducir la agitación y que el cuerpo vuelva a su estado normal, puede hacer que la ansiedad nos dure más tiempo.

Dificultad para concentrarse. Cuando no podemos concentrarnos más que en los problemas o incluso en las sensaciones físicas de nuestro cuerpo, podemos experimentar problemas en nuestro desempeño escolar o laboral e incluso en nuestras relaciones sociales ya que no solemos estar muy presentes para nuestros familiares o amigos. . Esto puede ayudar a explicar la disminución dramática en el desempeño que las personas suelen experimentar durante los períodos de mucha ansiedad.

Trastornos en el sueño. La ansiedad puede provocar que nos despertemos durante la noche o que nos cueste mucho conciliar el sueño. Esto puede deberse a las preocupaciones excesivas, a los pensamientos intrusivos que provoca la ansiedad o a la agitación. Cuando se trata la ansiedad es muy probable que estos problemas también se resuelvan.

Irritabilidad. Debido a que la ansiedad está asociada con agitación y preocupación excesiva, no es sorprendente que la irritabilidad también sea un síntoma común.

Fatiga. Otro síntoma aunque parezca contradictorio puede ser la fatiga, sobre todo, después de un ataque de ansiedad o en algunos casos fatiga crónica.

Tensión muscular. Este puede ser otro síntoma frecuente de ansiedad. Es muy posible que tener ansiedad conduzca a tensar más los músculos y que cuándo nos relajamos podamos reducir la preocupación o la ansiedad.

Temores irracionales. Estos pueden ser generalizados, sobre el futuro o sobre nuestro propio futuro o específicas, que serían los que conocemos como fobias y que en ese caso sería una ansiedad o miedo extremos a un objeto o a una situación específica y que podrían incluso interferir en nuestra vida.

Evitar situaciones sociales. Sufrir ansiedad puede provocar que evitemos situaciones sociales, que nos sintamos ansiosos si tenemos algún evento social próximo, que nos preocupe que los demás nos juzguen y que evitemos estos eventos debido a la ansiedad que nos generan.

Existen muchas formas de reducir la ansiedad, el primer paso, es identificar los síntomas. Si te sientes ansioso la mayoría de los días o experimentas alguno de los síntomas anteriores, si sientes que tus emociones interfieren en tu vida, puede ser necesario que busques ayuda profesional.